Thunderbird vs Mailbird en Windows: cuál es mejor en 2026 (y por qué importa elegir bien)

Thunderbird es gratuito, seguro y multiplataforma; Mailbird es más moderno y visual. Si priorizas privacidad, Thunderbird. Si priorizas productividad en Windows, Mailbird.

¿Cuántas veces has abierto el gestor de correo en tu ordenador y has pensado que podría ser mejor? Si usas Windows y gestionas varias cuentas de email, tarde o temprano te topas con esta decisión: Thunderbird o Mailbird. Son los dos nombres que más aparecen en cualquier lista de clientes de correo para escritorio, y sin embargo, se parecen muy poco entre sí.

La verdad es que ninguno es objetivamente "el mejor". Todo depende de qué buscas. Pero sí hay uno que probablemente encaje mejor en tu caso concreto, y eso es lo que vamos a resolver aquí.

Índice
  1. Primero lo básico: qué son y de dónde vienen
  2. Interfaz: noche y día
  3. Configuración inicial de cuentas
  4. Funciones de productividad: las integraciones importan
  5. Privacidad y seguridad: esto no es opcional
  6. Precio: gratis versus de pago
  7. Rendimiento con muchas cuentas
  8. Soporte multiplataforma: si usas Mac o Linux, ya tienes tu respuesta
  9. ¿Para quién es cada uno?
  10. La recomendación concreta

Primero lo básico: qué son y de dónde vienen

Thunderbird lleva más de veinte años entre nosotros. Lo creó Mozilla —sí, los mismos de Firefox— y es software libre y de código abierto. En 2022 pasó a ser gestionado por MZLA Technologies, una filial de Mozilla, y desde entonces ha acelerado su desarrollo. La versión actual (152, lanzada en junio de 2026) incluye configuración en un clic para Thundermail, mejoras en OAuth con Gmail y cuarenta parches de seguridad. No está mal para un programa que mucha gente daba por muerto hace unos años.

Mailbird, en cambio, nació en 2013 con una filosofía diferente: ser bonito, rápido y pensado exclusivamente para Windows. No hay versión para Mac ni Linux. A cambio, su interfaz cuida cada detalle visual y apuesta fuerte por las integraciones con otras apps de productividad.

Interfaz: noche y día

Aquí es donde Mailbird tiene una ventaja clara que poca gente menciona cuando compara ambas opciones: la primera impresión.

Abres Mailbird y parece una app moderna. Columnas limpias, colores personalizables, panel de vista previa elegante. Las cuentas quedan en una barra lateral izquierda con iconos de colores, la bandeja unificada funciona sin fricciones y los adjuntos se previsualiza directamente sin abrir nada.

Thunderbird con Supernova (la interfaz renovada desde la versión 115) ha mejorado mucho. La nueva vista de tarjetas es cómoda, la barra de herramientas dinámica se adapta a lo que estás haciendo y hay opciones de personalización que Mailbird no tiene. Pero seamos honestos: sigue teniendo una curva inicial más pronunciada. Si abres Thunderbird por primera vez sin haber leído nada, hay bastantes opciones que intimidan.

¿El veredicto en interfaz? Mailbird gana en accesibilidad inmediata. Thunderbird gana si te das unos días para configurarlo a tu gusto.

Configuración inicial de cuentas

Mailbird detecta automáticamente la configuración POP/IMAP al introducir tu dirección de correo. Gmail, Outlook, Yahoo, iCloud... en la mayoría de casos lo resuelve solo en menos de treinta segundos. Si prefieres seguir un proceso guiado, esta guía para configurar Gmail en Mailbird cubre cada paso en detalle.

Thunderbird ha mejorado mucho en este aspecto. La versión 152 incluye configuración en un clic para cuentas Thundermail, y para Gmail usa autenticación OAuth2 (más segura que usuario y contraseña). Ojo con esto: si tienes Gmail con verificación en dos pasos, Thunderbird lo gestiona correctamente mediante OAuth sin necesidad de contraseñas de aplicación, algo que versiones antiguas no hacían bien. Si quieres hacerlo paso a paso, aquí tienes la guía para configurar Gmail en Thunderbird.

Funciones de productividad: las integraciones importan

Mailbird integra directamente apps como WhatsApp, Slack, Google Calendar, Asana, Dropbox y Evernote desde la barra lateral. No tienes que cambiar de ventana. Para quien trabaja con varias herramientas a la vez, esto puede ser un cambio de vida real.

Thunderbird no tiene ese tipo de integraciones nativas. Lo suple con extensiones (complementos), de las que hay cientos en su repositorio oficial. El problema es que algunas extensiones quedan desactualizadas, y nunca sabes si la que necesitas sigue funcionando con la versión actual.

Función de aplazamiento de correos (snooze): Mailbird la tiene de serie. En Thunderbird necesitas una extensión.

Seguimiento de correos leídos: Mailbird incluye un sistema básico. Thunderbird, con el complemento adecuado, puede hacer lo mismo.

Al final del día, si necesitas un flujo de trabajo integrado sin instalar nada extra, Mailbird gana. Si no te importa configurar extensiones, Thunderbird puede llegar a ser igual de potente.

Privacidad y seguridad: esto no es opcional

No nos engañemos: aquí Thunderbird no tiene rival.

Es software de código abierto, lo que significa que cualquier persona puede auditar su código. Incluye cifrado OpenPGP de forma nativa desde la versión 78, sin necesidad de instalar Enigmail ni nada adicional. El filtro antispam es configurable y funciona localmente, sin enviar datos a ningún servidor externo. Ten en cuenta que si Gmail deja de sincronizar o da errores, no siempre es culpa del cliente: a veces el problema es del propio servicio. En ese caso, aquí te explicamos qué hacer cuando Gmail no funciona.

Mailbird es software propietario. No hay forma de saber exactamente qué datos recoge o cómo los gestiona. Tiene funciones de seguimiento de correos (saber cuándo el destinatario abre tu mensaje), lo que implica que sus servidores intervienen en el proceso. Para uso personal puede no importar, pero en un entorno profesional con datos sensibles, este detalle merece consideración.

Personalmente prefiero Thunderbird para cualquier cuenta que maneje información confidencial. Para el correo del día a día donde la privacidad no es crítica, Mailbird es perfectamente aceptable.

Precio: gratis versus de pago

Thunderbird es completamente gratuito, para siempre, sin funciones bloqueadas ni suscripciones. Funciona en Windows, macOS y Linux.

Mailbird tiene una versión gratuita con funciones limitadas y un plan de pago (Mailbird Pro) que desbloquea integraciones avanzadas, temas premium y soporte prioritario. El precio varía, pero ronda los 39 euros al año o un pago único de unos 79 euros (precio orientativo de mediados de 2026).

Si el presupuesto es cero, la decisión ya está tomada. Si estás dispuesto a pagar por una mejor experiencia visual y más integraciones, Mailbird Pro puede valer la pena.

Rendimiento con muchas cuentas

Aquí los dos tienen sus trucos sucios. Thunderbird puede volverse lento si tienes varias cuentas con miles de correos y usas IMAP sin límite de sincronización. La solución es configurar bien cuántos correos sincroniza por cuenta y activar la compactación periódica de carpetas.

Mailbird es más ágil en general, sobre todo con la bandeja unificada. Pero consume más memoria RAM que Thunderbird en configuraciones similares. En un equipo con 8 GB de RAM no vas a notar nada, pero en uno con 4 GB puede pesar un poco.

Soporte multiplataforma: si usas Mac o Linux, ya tienes tu respuesta

Mailbird solo existe para Windows. Punto.

Thunderbird funciona en Windows, macOS y Linux, y la experiencia es consistente entre sistemas. Si tienes un MacBook en casa y un PC con Windows en la oficina, Thunderbird es la opción obvia para mantener configuraciones coherentes.

¿Para quién es cada uno?

Thunderbird encaja si eres usuario con varios sistemas operativos, valoras la privacidad y el código abierto, quieres cifrado de correo nativo, no te importa dedicar un rato a configurarlo bien o simplemente no quieres pagar por un cliente de correo.

Mailbird encaja si solo usas Windows, quieres algo visualmente atractivo desde el primer minuto, necesitas integraciones con apps de productividad sin complicaciones o trabajas en equipo y aprecias funciones como el seguimiento de apertura de correos.

La recomendación concreta

Si tuviese que elegir uno para recomendarte sin saber nada de ti, diría Thunderbird. Es gratuito, seguro, lleva más de dos décadas en desarrollo activo y la versión 152 demuestra que sigue evolucionando con fuerza. El esfuerzo de configuración inicial se amortiza rápido.

Ahora bien: si trabajas solo en Windows, manejas muchas cuentas de forma simultánea y quieres algo que funcione bien desde el primer clic sin configurar nada, Mailbird Pro merece una prueba. La versión gratuita es suficiente para evaluar si la interfaz y las integraciones se ajustan a tu flujo de trabajo antes de pagar.

Lo que no tiene sentido es seguir usando el cliente de correo de Windows 11 (Mail) si gestionas más de una cuenta con cierta frecuencia. Cualquiera de los dos es muy superior para ese uso.

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