





Google te regala 15 GB. Suena a mucho hasta que descubres que ese número no es solo para tu correo: lo comparten Gmail, Google Drive y Google Fotos a la vez. Un móvil que sincroniza fotos en calidad original puede tragarse esos 15 GB en un par de años sin que hayas borrado ni un solo email. Y cuando eso pasa, Gmail deja de recibir mensajes nuevos sin avisarte con una alerta clara dentro de la propia app: simplemente, los correos empiezan a rebotar en el buzón de quien te escribe.
Lo primero que piensa la mayoría cuando deja de recibir correos es "Gmail está caído" o "me han metido en spam sin darme cuenta". Se pasan un buen rato revisando la carpeta de spam, comprobando la conexión a internet, incluso reinstalando la app del móvil. Y ojo, a veces sí es spam o un filtro mal configurado. Pero si llevas días sin recibir prácticamente nada —ni boletines, ni notificaciones automáticas, ni el correo que te ha reenviado tu pareja tres veces para comprobar— el sospechoso número uno es el almacenamiento, no un fallo técnico.
La confusión viene de que Gmail sí que manda un aviso cuando te quedas sin espacio... pero por correo. Y aquí está la trampa: si ya no te caben correos nuevos, ese mismo aviso puede no llegarte, o llegarte semanas después de que el problema empezara. Así que confiar en "ya me avisará Google" es, la verdad, una apuesta floja.
Conozco el caso de un familiar que pasó casi un mes sin recibir facturas del banco ni avisos del colegio de sus hijos. Cuando por fin entró en el desglose de almacenamiento, tenía el 100% ocupado desde hacía semanas, y ni una sola alerta visible dentro de la app de Gmail en el móvil. La alerta existía, sí, pero estaba enterrada en una carpeta que ya no podía recibir el propio aviso de que estaba llena. Un poco absurdo, pero así funciona.
Olvídate de adivinar. Entra en one.google.com/storage con la cuenta afectada y verás una barra con el reparto exacto: cuánto ocupa Gmail, cuánto Drive y cuánto Fotos, sobre el total de 15 GB (o más, si pagas Google One). Si el número está por encima del 95%, ahí tienes la respuesta. No hace falta instalar nada ni dar permisos raros a terceros: es la propia herramienta de Google.
Un detalle que casi nadie comprueba: el desglose por servicio importa más que el total. He visto casos de gente que llevaba meses "limpiando" religiosamente su bandeja de Gmail —borrando correos antiguos, vaciando la papelera— sin ganar ni un gigabyte, porque el 90% de su cuota se lo comían las fotos del móvil sincronizadas en Google Fotos, no el correo. Limpiar donde no está el problema es tiempo perdido.
| Servicio | Qué suele ocupar más |
|---|---|
| Google Fotos | Vídeos en 4K y fotos en calidad original de años de copia de seguridad automática |
| Google Drive | Copias de seguridad de WhatsApp, archivos de trabajo grandes, PDFs escaneados |
| Gmail | Adjuntos pesados acumulados: facturas en PDF, presentaciones, fotos enviadas por correo |
En mi experiencia revisando cuentas de amigos y familiares que me piden ayuda con esto, la copia de seguridad de WhatsApp en Drive es la culpable en al menos la mitad de los casos. Nadie se acuerda de que existe hasta que mira el desglose.
Ojo con un matiz importante: si usas una cuenta de Gmail corporativa o educativa (las que terminan en el dominio de una empresa o universidad, gestionadas con Google Workspace), es muy probable que este problema no te afecte igual. Muchos planes de Workspace tienen cuotas de almacenamiento bastante más altas, o incluso ilimitadas según el plan que haya contratado el administrador. Si te pasa esto en una cuenta de trabajo, el primer paso no es limpiar Fotos —seguramente ni la uses ahí— sino consultar directamente con el administrador de tu organización, porque el límite puede ser una política interna y no un tema técnico de Google.
larger:10M y te aparecerán solo los correos con archivos de más de 10 MB. Suele bastar con borrar 15-20 correos así para liberar un margen razonable.Si prefieres no tocar nada de lo anterior y liberar espacio te da pereza, puedes liberar espacio directamente en Google Drive revisando los archivos más pesados primero, que suele dar más margen en menos clics que ir correo por correo.
Circula bastante la recomendación de crear una segunda cuenta de Gmail y configurar un reenvío automático hacia ella mientras arreglas el espacio de la principal. Funciona, técnicamente. Pero personalmente no lo recomiendo como primera opción: añade una capa extra de gestión (dos bandejas, dos contraseñas, el riesgo de olvidarte de cuál es cuál) para resolver algo que se arregla en diez minutos limpiando lo que ya tienes. Lo dejaría solo para el caso concreto de que necesites seguir recibiendo correo urgente ese mismo día y no tengas ni cinco minutos para limpiar nada.
Antes de crear nada nuevo, vale la pena eliminar correos masivamente en Gmail por remitente o por tamaño: en la mayoría de los casos resuelve el problema sin necesidad de tocar ninguna otra cuenta.
Antes de borrar nada de forma masiva, no está de más hacer una copia de seguridad de tu Gmail a través de Google Takeout. Tarda un rato en generarse, pero así borras con tranquilidad sabiendo que tienes todo respaldado en tu ordenador, no solo en la nube que precisamente se te está quedando pequeña.
Y si lo que buscas es una solución permanente para no volver a toparte con esto —por ejemplo, para separar el correo personal del que usas para compras o registros online— también puedes plantearte crear un alias de Gmail en lugar de una cuenta nueva completa: pesa cero en tu cuota de almacenamiento porque todo sigue llegando a la misma bandeja.
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